NUESTRA FE
“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”ROMANOS 10:17 · RVR1960
FUNDAMENTOS DE NUESTRA FE
Somos una congregación que procura seguir las instrucciones bíblicas reveladas en el Nuevo Testamento.
Reconocemos las Escrituras como nuestra autoridad en asuntos de fe, conducta y adoración. Buscamos hablar donde la Biblia habla y respetar su silencio.
NUESTRO FUNDAMENTO LA BIBLIA, PALABRA INSPIRADA Las Escrituras son nuestra autoridad final para la fe, la conducta y la adoración. PRESIONA PARA LEER + OCULTAR INFORMACIÓN −
La Biblia es la voluntad revelada de Dios
La iglesia acepta las Escrituras como la voluntad revelada de Dios. Toda enseñanza relacionada con nuestra fe, conducta, adoración y práctica debe ser examinada a la luz de la Palabra.
Creemos que toda la Biblia fue inspirada por Dios y que constituye una revelación de Dios al ser humano. Las Escrituras proporcionan una guía verdadera y suficiente para la fe, la conducta, la formación de la conciencia y el crecimiento espiritual.
Afirmamos la inspiración divina, unidad, verdad, preservación y autoridad de las Escrituras. Por esta razón, la Biblia es nuestra fuente principal para conocer la voluntad de Dios y vivir de una manera agradable delante de Él.
LA DEIDAD CREEMOS EN UN SOLO DIOS Padre, Hijo y Espíritu Santo, eternos y unidos en naturaleza divina. PRESIONA PARA LEER + OCULTAR INFORMACIÓN −
Un solo Dios
Creemos en la existencia de un solo Dios, eterno, santo, inmutable y digno de toda adoración.
Las Escrituras revelan al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Son iguales en naturaleza divina y distintos en su obra. El Padre es Dios, Jesucristo el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios; sin embargo, Dios es uno.
Jesucristo existía desde el principio, participó en la creación y vino al mundo para revelar al Padre y ofrecer salvación. El Espíritu Santo obra de acuerdo con la voluntad de Dios y guio a los apóstoles a toda la verdad.
CULTO A DIOS NUESTRA ADORACIÓN Adoramos conforme al modelo de la iglesia del primer siglo. PRESIONA PARA LEER + OCULTAR INFORMACIÓN −
Adoramos en espíritu y en verdad
Procuramos adorar a Dios de acuerdo con el modelo y las enseñanzas presentadas en el Nuevo Testamento.
Alabamos a Dios mediante el canto congregacional. No utilizamos instrumentos musicales mecánicos, sino que ofrecemos a Dios el fruto de nuestros labios, cantando y enseñándonos unos a otros con salmos, himnos y cánticos espirituales.
Cada primer día de la semana participamos de la Cena del Señor. El pan nos recuerda el cuerpo de Cristo y la copa nos recuerda su sangre derramada. Al participar, anunciamos la muerte del Señor hasta que Él venga.
ORDEN EN LA ASAMBLEA OFRENDAS, ORACIÓN Y ENSEÑANZA Generosidad voluntaria y una adoración realizada con orden. PRESIONA PARA LEER + OCULTAR INFORMACIÓN −
Todo debe hacerse para edificación
Cada primer día de la semana, los miembros apartan voluntariamente su ofrenda conforme Dios los haya prosperado. La contribución no debe realizarse por obligación, sino con generosidad y con un corazón alegre.
Durante la oración congregacional, una persona dirige la oración y los demás escuchan para poder decir “amén”. Cuando alguien enseña u ora en otro idioma, debe haber interpretación para que toda la congregación pueda comprender y ser edificada.
En la asamblea congregacional procuramos respetar el orden bíblico para la enseñanza y dirección pública. Conforme a nuestra comprensión de las Escrituras, la predicación y la enseñanza doctrinal pública que ejerce autoridad sobre la congregación son responsabilidades desempeñadas por varones.
ORGANIZACIÓN BÍBLICA CADA CONGREGACIÓN ES AUTÓNOMA Cristo dirige a su iglesia por medio de su Palabra. PRESIONA PARA LEER + OCULTAR INFORMACIÓN −
Una congregación responsable de su propia obra
Las iglesias de Cristo no dependen de oficinas centrales, concilios regionales, organizaciones nacionales ni autoridades internacionales creadas por el ser humano.
Cada congregación es autónoma: administra su propia obra, atiende sus responsabilidades y toma sus decisiones procurando someterse a Cristo y a las enseñanzas de las Escrituras.
Lo que nos une con otras congregaciones de la misma fe es nuestra dedicación común a Cristo, al Evangelio y a la sana doctrina.
El modelo del Nuevo Testamento presenta una pluralidad de ancianos que pastorean la congregación y diáconos que sirven. Estos deben ser designados cuando existen hombres que cumplen los requisitos bíblicos establecidos para esas responsabilidades.
LA GRAN COMISIÓN NUESTRA MISIÓN Compartimos el Evangelio y preparamos a otros para servir. PRESIONA PARA LEER + OCULTAR INFORMACIÓN −
Llevar el Evangelio a toda persona
Nuestra misión es llevar el santo Evangelio de Jesucristo a toda persona y a todos los lugares que Dios nos permita alcanzar. Esto no es solamente una aspiración de la congregación, sino un mandato dado por Jesucristo.
Anunciamos que Jesucristo murió por nuestros pecados, fue sepultado y resucitó. Invitamos a cada persona a escuchar el Evangelio, creer en Cristo, arrepentirse, confesar su fe y ser bautizada para el perdón de sus pecados.
También buscamos preparar a los miembros de la iglesia para estudiar, enseñar, servir y llevar las buenas nuevas a quienes se encuentran lejos de Dios.
“Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios.”
1 PEDRO 4:11 · RVR1960